José de la Herrán
Fotos: Digital Stock
En poco más de una década, la fibra óptica se ha convertido en una de las tecnologías más avanzadas para transmitir información. Este novedoso material ha revolucionado los procesos de la telecomunicaciones en todos los sentidos.
TODOS HEMOS escuchado alguna vez (los que no, que lo ensayen), cómo el sonido de las palabras puede conducirse a lo largo de una manguera: las ondas sonoras emitidas en uno de sus extremos se reflejan en las paredes interiores y se propagan hasta el otro extremo. También en muchas películas en las que hay barcos antiguos, hemos visto cómo el capitán desde el puente de mando da órdenes a través de tubos sonoros a la sala de máquinas para cambiar el curso del navío.
Sin embargo, para distancias mayores requerimos sistemas de otro tipo. Las telecomunicaciones modernas utilizan electricidad, luz o radio para enviar sonido, imágenes y datos. La fibra óptica, en lugar de propagar ondas sonoras, transmite datos en la forma de pulsos de luz, con la gran ventaja de que las pulsaciones luminosas se transmiten sin interrupción de un extremo a otro del filamento, sin importar si hay curvas o esquinas.
Inicio del viaje
La historia de la comunicación por fibra óptica se remonta a 1977, cuando se instaló un sistema de prueba en Inglaterra. Dos años después, ya se producían cantidades importantes de este material.
Las fuentes de luz usuales, como los focos incandescentes y los tubos de neón, emiten una combinación de luz de muchos colores, o longitudes de onda. En 1959, se descubrió una manera de producir luz de una sola longitud de onda: el láser (siglas en inglés de Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation). Es por esto que decimos que la luz de un láser es "coherente", y puede producir haces de luz muy intenso.
El láser se empleó en las telecomunicaciones con el fin de que los mensajes se transmitieran a velocidades inusitadas y con amplia cobertura. Sin embargo, aquel uso del láser era muy limitado pues no existían los conductos y canales adecuados para conducir esa luz. Fue entonces cuando los expertos en óptica dirigieron sus esfuerzos a la producción de un ducto o canal y obtuvieron lo que hoy se conoce como fibra óptica.
Transparencia luminosa
La fibra óptica consiste en una o varias hebras delgadas de vidrio o de plástico de 50 a 125 micrómetros de diámetro, es decir, más o menos del espesor de un cabello.
Un cable de fibra óptica se compone de una región cilíndrica llamada núcleo, a través de la cual se efectúa la propagación de luz, y de una zona externa al -núcleo y coaxial con él, llamada revestimiento o envoltura. Dicho revestimiento es una funda de plástico u otros materiales que lo protegen contra la humedad, los roedores y otros riesgos del entorno. El índice de refracción (la medida de su capacidad para desviar la luz) del material de revestimiento es menor que aquél del núcleo.
Existen tres tipos de fibras ópticas. La llamada fibra multimodal de índice de refracción escalonado se usa en la transferencia convencional de imágenes, así como en la transmisión de datos en distancias cortas. La fibra multimodal de índice de gradiente, en la cual el índice de refracción del núcleo disminuye gradualmente del centro hacia fuera, es óptima para las distancias intermedias. Para largas distancias y gran velocidad en la transmisión de datos se emplea la fibra monomodal, con poca diferencia de índice de refracción y núcleo de tamaño pequeño.
La capacidad de transmisión de información depende básicamente de tres características: el diseño geométrico de la fibra, las propiedades de los materiales empleados (diseño óptico) y el intervalo de longitudes de onda de la fuente de luz utilizada (cuanto mayor sea éste, menor será la capacidad de transmisión de información de la fibra).
La fibra óptica de frente (a) y en un corte tensversal (b)
En (a) podemos apreciar que la fibra de vidrio o de plástico está metida en una funda protectora; dado su pequeñísimo diámetro, independientemiente del material empleado, puede soportar doblarse hasta cierto ángulo sin romperse. Normalmente la fibra o conjunto de ellas se instalan dentro de tubos adecuados para una mayor protección.
En (b) se muestra cómo el pulso de luz, al llegar al borde de la fibra, se refleja hacia su interior; este proceso se repite innumerables veces. Sin embargo, como en cada reflexión el haz pierde un poco de intensidad, al cabo de muchas reflexiones es necesario amplificarlo. Esta labor se realiza mediante un repetidor, o conjunto de repetidores; en el caso de paquetes de fibras, se requiere uno para cada fibra.
El viaje sonoro se ilumina
Una línea de comunicación por fibra óptica está constituida por tres elementos esenciales: en un extremo se encuentra un diodo emisor de luz, que produce los pulsos; la fibra propiamente dicha y, en el extremo receptor, un diodo detector de luz. El diodo emisor de luz recibe los pulsos eléctricos en clave y los convierte en pulsos de luz; la fibra óptica se encarga de transmitir esos pulsos luminosos, y el diodo detector hace lo contrario que el emisor, es decir, los vuelve a convertir en pulsos eléctricos. Por supuesto, hay que instalar antes del diodo emisor de la luz un dispositivo que convierta en señal electromagnética el mensaje o los datos a transmitir y, consecuentemente, en el extremo receptor otro dispositivo, que trabaja a la inversa.
Al igual que en la computación, en la transmisión por fibra óptica la información va codificada en forma digital, como una secuencia de 1 y 0. En el caso de las fibras, los unos están representados por pulsos de luz y los ceros por los espacios entre pulsos. El volumen de información, esto es, el número de ceros y unos que se puede transmitir por una fibra óptica es miles de veces mayor que el de una línea telefónica, y en ello radica la superioridad de este nuevo medio de transmisión.
Los pulsos de luz van uno tras otro y su frecuencia es tan alta que permite enviar muchos mensajes o datos en forma compartida. Por ejemplo, si el número 7 forma parte de un dato y la letra N forma parte de una palabra de otro mensaje, se puede enviar uno tras otro, añadiendo tan sólo pulsos clave que identifican a qué “paquete” pertenece cada secuencia de datos. Asimismo, si el 7 va a una dirección y la N a otra, a cada cual se le asigna otro pulso clave para encaminarlo a su destino.
Rapidez, confiabilidad y economía
Además del gran volumen de información que pueden transmitir las fibras ópticas, su aceptación se debe a otros factores. Por una parte, son muy confiables porque son inmunes a las interferencias electromagnéticas que afectan a las ondas de radio. Las fibras ópticas son ideales para incorporarse en cables sin ningún componente adicional y usarse en condiciones peligrosas de alta tensión. Poseen gran ancho de banda, lo que permite incrementar la capacidad de transmisión y reducir el costo por canal. Un cable de seis fibras puede transportar la señal de más de cinco mil canales o líneas principales; para brindar este servicio a ese mismo número de usuarios en un sistema convencional de cables de cobre, se requieren 10,000 pares de cables, los cuales ocupan grandes volúmenes y son más costosos.
Por otra parte, debido a la atenuación de la luz a lo largo de la fibra, cada cierta distancia hay que colocar un "repetidor"; esto es, un dispositivo que recibe los pulsos de luz, los convierte en pulsos eléctricos, los amplifica y los convierte nuevamente en pulsos luminosos para inyectarlos en el siguiente tramo de fibra. Mientras que con el sistema de cables de cobre se requieren repetidores cada dos kilómetros, con el sistema de fibra óptica se pueden instalar tramos de hasta 70 km. Con suficientes repetidores, este sistema puede transmitir los mensajes o los datos a cualquier distancia a lo largo y ancho de nuestro planeta.
Todo es según el color
Pero, como ha ocurrido con otros avances tecnológicos, las fibras ópticas ya se están saturando y debe aumentarse su capacidad. En la actualidad, las fibras ópticas conducen mejor la luz roja que la azul, porque aquélla tiene mayor longitud de onda. Por consiguiente, se emplean diodos emisores de luz roja. No obstante, si se emplearan diodos emisores azules, por ser menor la longitud de onda de la luz que emiten, se podría duplicar la capacidad de transmisión.
Recientemente, el científico japonés Suhuji Nakamura, quien trabajaba desde hace años en una pequeña empresa japonesa, consiguió desarrollar el láser azul de estado sólido, y acaba de dar a conocer su invento. Nakamura ha recibido ofertas millonarias de otros laboratorios y empresas para desarrollarlo a gran escala. Sin embargo, aún falta inventar las fibras ópticas adecuadas para la luz azul.
La ruta de Colón
La fibra óptica tiene actualmente un amplio campo de aplicaciones además de la telefonía: automatización industrial, computación, sistemas de televisión por cable y transmisión de información de imágenes astronómicas de alta resolución, entre otras.
En México existe una red troncal de comunicación por fibra óptica que enlaza las ciudades más importantes del país a través de un tendido de miles de kilómetros de fibra. Además, se encuentra en operación la línea de cable submarino de fibra óptica Columbus II, que comunica a los Estados Unidos, México y Centroamérica con Europa y el resto del mundo. La ruta trazada en 1492 por las carabelas del almirante, es hoy la red de telecomunicaciones más importante en América y Europa.
La capacidad de transmisión de datos entre ambos continentes por esta red, se ha incrementado en más de 500%; lo que equivale a miles de canales de televisión; 350 mil llamadas telefónicas simultáneas o, dicho de otro modo, la transmisión de 200 millones de caracteres en sólo 3 segundos. Gracias a este cable submarino se puede intercambiar información en segundos por fax, red digital integrada, audio, texto, servicio digital, videoconferencias, televisión, datos por computadora y telefonía de larga distancia.
La fibra de la ciencia
Pero las fibras ópticas no implican un mero intercambio de datos: la instalación de una red une a varias disciplinas. Por ejemplo, la instalación del Columbus II requirió de un complejo estudio científico para conocer las características geo-gráficas, geológicas, morfológicas y barométricas de la superficie sobre la cual reposa el cable.
Es más, desde su inicio, en el desarrollo de las fibras ópticas se funden diferentes disciplinas: la física teórica con la aplicada, la tecnología del vidrio con la de los plásticos, y la electrónica con la óptica, lo que da lugar al nacimiento de la optoelectrónica. Quienes se interesan en el estudio de la optoelectrónica ya sea el campo teórico, técnico u operativo, tienen un futuro asegurado en México, país donde las fibras ópticas ya se usan profusamente y cuyas instalaciones y sistemas aumentan día con día.
domingo, 16 de enero de 2011
La fibra optica, maravilla de la comunicacion
fibra óptica, maravilla de la comunicación
Internet
José Ricardo Ciria Mercé
¿Qué hay detrás de ese clic que nos permite alcanzar información almacenada en Villahermosa o en Madrid?¿Cómo sabe mi computadora exactamente dónde encontrar la información que le he solicitado y no hay confusión entre las miles de peticiones que están ocurriendo en ese preciso momento?
¿Qué hay detrás de ese clic que nos permite alcanzar información almacenada en Villahermosa o en Madrid?¿Cómo sabe mi computadora exactamente dónde encontrar la información que le he solicitado y no hay confusión entre las miles de peticiones que están ocurriendo en ese preciso momento?
INTERCONEXIÓN, redes, Inter- networking, o la cada vez más familiar Internet es una "red de redes" que une a millones de computadoras en miles de ciudades y cientos de países y que crece en forma vertiginosa. A través de Internet se puede tener acceso a diversos servicios como el correo electrónico, para enviar y recibir mensajes; el ftp, mediante el cual podemos transferir archivos y programas desde o hacia computadoras distantes; telnet, con el que podemos trabajar directamente con equipos localizados en cualquier parte del mundo; pláticas o chats y literalmente millones de páginas o sitios web. La World Wide Web (telaraña mundial), www o simplemente web es uno de los servicios en Internet, pero sin duda el más popular, debido a que resulta muy sencillo manejar los programas que permiten recorrerla: los navegadores como Netscape Navigator e Internet Explorer.
Entre protocolos
El proceso de obtener una pagina web es, en principio, similar al de llamar por teléfono a una compañía y solicitar que se nos envíe por fax o por correo ordinario información de sus productos o servicios. Esta forma de interactuar es conocida como cliente-servidor, es decir, una parte pide (el cliente) y la otra parte proporciona el servicio (el servidor). Cuando navegamos por la red somos clientes de uno o muchos servidores.
El ponerse de acuerdo en cuanto a la forma de envío y recepción se conoce como protocolo. Internet utiliza muchos de ellos, pero dos son esenciales: el protocolo de control de transmisión o TCP (del inglés Transmission Control Protocol) y el protocolo de Internet o IP (Internet Protocol), a los cuales se suele hacer referencia conjuntamente como TCP/IP. La mayoría de los servicios disponibles en Internet (correo, ftp, telnet, etc.) basan su comunicación en los protocolos TCP/IP.
Es importante distinguir entre los medios físicos de interconexión como líneas y equipo telefónico, fibra óptica, satélites, etc., y los protocolos de comunicación, que son básicamente convenciones entre las partes involucradas sobre cómo mandar y recibir un mensaje. Por ejemplo, en la comunicación por teléfono, el medio físico es la línea telefónica y el protocolo es el lenguaje que usamos: "¿Bueno?... ¿sí?, ¿quién habla?".
Para que las computadoras puedan comunicarse entre sí, es indispensable identificar cada una en forma exclusiva. Esto se logra mediante un número único, conocido como número IP, de la misma forma que cada línea telefónica tiene asignado un número único. Por ejemplo, el teléfono 52-7-3162388 nos ubica en México (clave 52), en Cuernavaca (clave 7) y en la línea 3162388. Los números IP son del tipo 132.248.32.2, siempre tienen cuatro partes, separadas por puntos. Sin utilizar una clasificación por país y ciudad, los números IP agrupan subredes de computadoras, permitiendo ubicarlas. De esta manera son localizables todas las computadoras que cuenten con un numero IP y les es posible intercambiar información entre ellas.
Paquetes y rutas de tráfico
Para que una página web, un archivo o el texto de un correo electrónico puedan viajar por Internet, primero se fragmentan en "paquetes" llamados datagramas y éstos se entregan cada uno a un mensajero diferente. Podemos imaginar a los mensajeros como repartidores que llevan en algún lugar muy visible la dirección (número IP) del destinatario del datagrama y la del remitente.
El protocolo encargado de fragmentar los mensajes en datagramas es el TCP, y en el proceso coloca en cada uno la "etiqueta" que indica en qué orden deberán ser unidos al llegar a su destino. El protocolo IP, por su parte, coloca las direcciones del destinatario y del remitente.
El mensajero inicia su marcha independientemente de los otros mensajeros que llevan datagramas del mismo correo o página web. A lo largo de todo su camino se va encontrando con guías, llamados ruteadores que, al ver el número IP (la dirección destino), le indican el siguiente tramo del camino que debe recorrer. Es como si a un viajero se le fuera diciendo qué calle seguir, dónde dar vuelta, o cuál transporte público tomar, dónde bajarse y en qué dirección caminar después.
Los ruteadores son grandes computadoras especializadas que manejan el tráfico en Internet, enviándose datagramas entre sí hasta que éstos alcanzan su destino final. Hay ruteadores por todas partes y cada mensajero con su datagrama se limita a seguir los caminos que le van indicando.
Al ver el número IP de un paquete, los ruteadores tienen que buscar apresuradamente en sus libretas de "notas" (tablas de ruteo) para decidir su siguiente destino. Por ejemplo, si la dirección es la de una computadora cercana (en un instituto de la misma universidad), el ruteador decidirá mandarla por cable, pero si está en otro país, la enviará por satélite. Los ruteadores están constantemente en comunicación entre sí, compartiendo y actualizando información.
Las condiciones del tráfico en Internet, al igual que en las ciudades, varían constantemente. Por ello los ruteadores pueden encaminar a los mensajeros a un mismo destino por diferentes vías: a veces por angostos callejones (como viejas líneas telefónicas) y otras por amplias y rápidas autopistas (como enlaces de fibra óptica), de manera que los mensajeros pueden llegar a su destino en un orden diferente al que salieron.
Este mecanismo en el que se basa Internet, es conocido como "de conmutación de paquetes" (packet-switched) y tiene la enorme ventaja de que la conexión no es única y directa como lo es en el caso del teléfono; así se impide la "monopolización" de vías o canales de comunicación, ya que los paquetes de muy diversas aplicaciones, de millones de usuarios, de miles de orígenes y destinos diferentes comparten las mismas vías de comunicación.
Mensajeros desafortunados
En su recorrido, un paquete puede sufrir algún percance y eventualmente nunca llegar a su destino, por lo que el emisor, si después de cierto tiempo no recibe este reconocimiento, lo envía nuevamente. Uno de los percances más comunes se debe a la saturación de los ruteadores que ante un interminable desfile de mensajeros, pueden "dejarlos pasar" sin indicarles en su momento hacia dónde ir, lo que promueve que los paquetes se pierdan. Afortunadamente, está previsto el caso de que un desafortunado mensajero se quede indefinidamente "dando vueltas" entre ruteadores, sin llegar a ninguna parte. Al salir un paquete de su origen se le asigna un numero máximo de veces que puede ser guiado y cada vez que se enruta o redirecciona un paquete, se reduce en uno este valor. Al llegar a cero, el paquete se descarta, es decir, caduca. Esto puede suceder debido a varias causas. Una de ellas es que, por ejemplo, un servidor esté programado para recibir 7000 paquetes por segundo y si en un momento dado llegan 7001, el último se descarta.
Hemos mencionado que todo programa o aplicación en Internet requiere conocer el número IP de la computadora con la que se desea conectarse o comunicarse, sin embargo, a nadie le gusta recordar cosas como 132.248.32.2, por eso es más sencillo acordarse de, por ejemplo, www. ibt.unam.mx o yahoo.com.
El dominio de los nombres
Nosotros rara vez conocemos los números IP de los equipos que estamos accesando ya que siempre hacemos referencia a sus nombres. Esto es posible gracias a que existe un directorio de números IP que funciona automática y silenciosamente, el DNS o Sistema de Nombres de Dominio (Domain Name Server), que al igual que el directorio telefónico relaciona nombres con números. En una sesión con nuestro navegador, podemos efectuar decenas de consultas a esta base de datos que es, por cierto, extraordinaria. Se encuentra distribuida en miles de máquinas que prestan ese servicio, que buscan coordinadamente entre millones de números IP y reciben miles de millones de consultas diariamente. Su contenido cambia en forma constante: nuevas máquinas, cambios de nombres, etc. Es sin duda la base de datos más consultada del planeta y con el mayor número de personas dedicadas a su mantenimiento y actualización, todo para nuestra comodidad.
Probablemente la próxima vez que envíes un correo o entres a una página podrás imaginarte (quizá mientras esperas a que ésta se despliegue) que el DNS buscara la dirección IP a la que has hecho referencia, TCP/IP fragmentará y enviará (o reenviará) y recibirá uno a uno tantos paquetes como sea necesario, decenas o cientos de ruteadores los guiarán en una y otra dirección hasta que todos hayan sido enviados o recibidos sin errores.

3. Los paquetes son enviados a los ruteadores,
computadoras que los irán guiando paso a paso
hasta su destino. Al llegar, el TCP reúne y ordena
todos los paquetes, y comprueba que no falte ninguno.
Ilustración: Carlos Durand
Glosario mínimo
Ciberespacio: Término acuñado por el escritor William Gibson en su novela Neuromancer. Se utiliza para describir todo el rango de recursos de información disponibles a través de redes de computadoras.
Correo electrónico o correo-e (e-mail): Es el envío y recepción de mensajes entre personas en Internet. Estos mensajes llegan a cualquier parte del mundo en segundos, a lo sumo en minutos. Cada usuario tiene su propia dirección en Internet, típicamente en la forma "nombre@conexión". Por correo-e pueden enviarse, como anexos o attachments, archivos de texto e imagen. Un correo-e también puede enviarse en forma automática a gran cantidad de direcciones (lista de correos).
Hipertexto: Por lo general, los textos en la red contienen ligas (links) a otros documentos, es decir, palabras o frases que el usuario puede elegir y al hacerlo se despliega en la pantalla de la computadora otro documento. Pueden ser textos, imágenes o audio.
HTML (HyperText Markup Language): Lenguaje que se utiliza para crear documentos de hipertexto que se usan en la www. Los archivos HTML están hechos para verse con un navegador.
http (HyperText Transfer Protocol): Es el protocolo para mover o transferir archivos a través de Internet. Requiere de un programa de http del cliente y otro del servidor. Es el protocolo más importante de uso en la www.
Número IP: Número de identificación de cada computadora en Internet con el formato xxx.xxx.xxx.xxx, donde xxx es un número de 0 a 255. Con el protocolo PPP, se nos asigna un número diferente cada vez que nos conectamos a la red. (Las computadoras permanentemente en red tienen un número fijo. Pero, por ejemplo, Prodigy tiene asignados varios números y te asignan un número diferente cada vez).
FTP (File Transfer Protocol): Protocolo que permite establecer servidores como depósitos de archivos con acceso remoto, abiertos al público o sólo a personas autorizadas.
Navegador (Browser): El programa que usamos para navegar en la www; los más comunes son Netscape y Explorer.
Nombre de dominio (Domain Name): El nombre único que identifica un sitio de Internet. Tiene dos o más partes, separadas por un punto. Una computadora puede tener más de un nombre, pero un nombre de dominio dado identifica sólo a una computadora, por ejemplo matisse.net y mail.matisse.net.
POP (Post Office Protocol): Protocolo usado para la recepción y manejo de mensajes en un servidor de correo-e, servidor POP de nuestro proveedor de acceso a Internet.
PPP (Point-to-Point Protocol): Protocolo usado para conectarse vía telefónica a un servidor con acceso a Internet.
Ruteador (Router): Computadora que maneja la conexión entre dos o más redes. Los ruteadores registran las direcciones de destino de los paquetes que pasan por ellas y deciden por cuál camino enviarlos.
TCP/IP (Transmission Control Protocol/Internet Protocol): Protocolo que fracciona la información en pequeños paquetes y los envía por diversos caminos en una red; los paquetes son reorganizados al llegar a su destino. Es el protocolo usado en Internet.
Telnet: Permite a los usuarios conectarse y correr programas en otra computadora (aún cuando ésta tenga distinto microprocesador y sistema operativo) a través de la red.
URL (Universal Resource Locator ): Nombre con el que se denomina a las direcciones de los sitios en la www. Típicamente una URL se ve así: http://www.matisse.net/seminars. html o telnet://well.sf.ca.us
WWW o web: Nombre con el que se denomina comúnmente a la telaraña mundial o World Wide Web. Es un sistema que permite a los usuarios de computadoras tener acceso a información de muy diversas fuentes a través de Internet. Para entrar y recorrer la www se utiliza un programa llamado navegador (browser), el cual presenta textos, imágenes e hipertextos en la forma de una página en la pantalla de la computadora.
1. El protocolo TCP fragmenta el mensaje en paquetes y coloca a cada uno la "etiqueta" que lo identifica como parte de ese mensaje e indica su lugar dentro del mismo. | 2. El protocolo IP "mete en sobres" los paquetes y coloca la dirección del destinatario y el remitente. |
3. Los paquetes son enviados a los ruteadores,
computadoras que los irán guiando paso a paso
hasta su destino. Al llegar, el TCP reúne y ordena
todos los paquetes, y comprueba que no falte ninguno.
Ilustración: Carlos Durand
Glosario mínimo
Ciberespacio: Término acuñado por el escritor William Gibson en su novela Neuromancer. Se utiliza para describir todo el rango de recursos de información disponibles a través de redes de computadoras.
Correo electrónico o correo-e (e-mail): Es el envío y recepción de mensajes entre personas en Internet. Estos mensajes llegan a cualquier parte del mundo en segundos, a lo sumo en minutos. Cada usuario tiene su propia dirección en Internet, típicamente en la forma "nombre@conexión". Por correo-e pueden enviarse, como anexos o attachments, archivos de texto e imagen. Un correo-e también puede enviarse en forma automática a gran cantidad de direcciones (lista de correos).
Hipertexto: Por lo general, los textos en la red contienen ligas (links) a otros documentos, es decir, palabras o frases que el usuario puede elegir y al hacerlo se despliega en la pantalla de la computadora otro documento. Pueden ser textos, imágenes o audio.
HTML (HyperText Markup Language): Lenguaje que se utiliza para crear documentos de hipertexto que se usan en la www. Los archivos HTML están hechos para verse con un navegador.
http (HyperText Transfer Protocol): Es el protocolo para mover o transferir archivos a través de Internet. Requiere de un programa de http del cliente y otro del servidor. Es el protocolo más importante de uso en la www.
Número IP: Número de identificación de cada computadora en Internet con el formato xxx.xxx.xxx.xxx, donde xxx es un número de 0 a 255. Con el protocolo PPP, se nos asigna un número diferente cada vez que nos conectamos a la red. (Las computadoras permanentemente en red tienen un número fijo. Pero, por ejemplo, Prodigy tiene asignados varios números y te asignan un número diferente cada vez).
FTP (File Transfer Protocol): Protocolo que permite establecer servidores como depósitos de archivos con acceso remoto, abiertos al público o sólo a personas autorizadas.
Navegador (Browser): El programa que usamos para navegar en la www; los más comunes son Netscape y Explorer.
Nombre de dominio (Domain Name): El nombre único que identifica un sitio de Internet. Tiene dos o más partes, separadas por un punto. Una computadora puede tener más de un nombre, pero un nombre de dominio dado identifica sólo a una computadora, por ejemplo matisse.net y mail.matisse.net.
POP (Post Office Protocol): Protocolo usado para la recepción y manejo de mensajes en un servidor de correo-e, servidor POP de nuestro proveedor de acceso a Internet.
PPP (Point-to-Point Protocol): Protocolo usado para conectarse vía telefónica a un servidor con acceso a Internet.
Ruteador (Router): Computadora que maneja la conexión entre dos o más redes. Los ruteadores registran las direcciones de destino de los paquetes que pasan por ellas y deciden por cuál camino enviarlos.
TCP/IP (Transmission Control Protocol/Internet Protocol): Protocolo que fracciona la información en pequeños paquetes y los envía por diversos caminos en una red; los paquetes son reorganizados al llegar a su destino. Es el protocolo usado en Internet.
Telnet: Permite a los usuarios conectarse y correr programas en otra computadora (aún cuando ésta tenga distinto microprocesador y sistema operativo) a través de la red.
URL (Universal Resource Locator ): Nombre con el que se denomina a las direcciones de los sitios en la www. Típicamente una URL se ve así: http://www.matisse.net/seminars. html o telnet://well.sf.ca.us
WWW o web: Nombre con el que se denomina comúnmente a la telaraña mundial o World Wide Web. Es un sistema que permite a los usuarios de computadoras tener acceso a información de muy diversas fuentes a través de Internet. Para entrar y recorrer la www se utiliza un programa llamado navegador (browser), el cual presenta textos, imágenes e hipertextos en la forma de una página en la pantalla de la computadora.
Información obtenida en La red desenredada (http://www.civila.com/desenredada/glosario.html) y en el Matisse's Internet Glossary (http://glasgowonline.com/misc/matisse.htm).
El sida en el nuevo milenio
El sida en el nuevo milenio
Martha Duhne Backhauss
SON LAS OCHO TREINTA DE UN DOMINGO DE VIENTO Y LUNA. DE PRONTO LA LLAMADA. CAE LA VOZ DE ANNIE LENNOX A SU NIVEL MÁS BAJO. SE ENROSCA EL TERCIOPELO DE LA CÁLIDA NOCHE INVERNAL: JORDÁN ACABA DE MORIR DE SIDA.
QUE BARATO RESULTA OLVIDARME DE QUE ASÍ SE ESCRIBE EL NOMBRE DE LA NOVELA GÓTICA DE CADA UNA DE MIS CÉLULAS. PORQUE LUEGO CAYERON, COMO ROCAS IRACUNDAS, LAS NOTICIAS DE OTROS NOMBRES, OTROS ROSTROS, OTRAS RISAS CONOCIDAS QUE SE DESVANECIERON EN ESTA GEOGRAFÍA DE SANGRE Y RASTROJOS.
JOAQUÍN HURTADO
QUE BARATO RESULTA OLVIDARME DE QUE ASÍ SE ESCRIBE EL NOMBRE DE LA NOVELA GÓTICA DE CADA UNA DE MIS CÉLULAS. PORQUE LUEGO CAYERON, COMO ROCAS IRACUNDAS, LAS NOTICIAS DE OTROS NOMBRES, OTROS ROSTROS, OTRAS RISAS CONOCIDAS QUE SE DESVANECIERON EN ESTA GEOGRAFÍA DE SANGRE Y RASTROJOS.
JOAQUÍN HURTADO
A diferencia de otras enfermedades, como el cáncer, que causan también millones de muertes al año, el sida se puede transmitir a través de las relaciones sexuales sin protección y de la madre a su bebé durante la gestación, el parto o la lactancia; en otras palabras, a los seres más cercanos y queridos. La infección por el VIH es silenciosa y puede permanecer en el cuerpo mucho tiempo sin que se note su presencia, de manera que un individuo infectado puede transmitir el virus a otras personas sin tener idea de lo que está pasando. De ahí la importancia de que quienes tienen una vida sexual activa tomen las precauciones necesarias, particularmente el uso del condón. El VIH, además, puede mutar muy rápidamente, es decir, que se modifique alguno de sus genes, por lo que hasta ahora no ha sido posible desarrollar una vacuna.
Actualmente ya existen varias medicinas que si se toman juntas, frenan el desarrollo de la enfermedad, sin embargo, éstas siguen siendo muy costosas, por lo que la mayoría de las personas infectadas en países en vías de desarrollo, donde se localiza el 95% de los enfermos de sida, no tiene acceso a ellas. En 20 años el sida se ha convertido, básicamente, en una enfermedad (otra más) de la pobreza. Es necesario añadir otra característica: cientos de miles de pacientes de sida son víctimas de discriminación y abusos de sus derechos humanos más elementales tanto por parte del sistema de salud, como de familiares y amigos.
Un poco de historia
La mayoría de las evidencias sobre el origen del sida sugieren que éste surgió en África. En 1980 Robert Gallo, el investigador que junto con Luc Montaigner es reconocido como el descubridor del VIH, especuló que este virus pasó de una especie de primate africano, el mono verde, a los seres humanos. Esta idea fue muy criticada entonces, pero en la actualidad muchos investigadores consideran que el VIH infectó originalmente a una o más especies de primates y de ahí saltó al ser humano. La razón es que existen algunos virus de inmunodeficiencia en simios, los SIVs por sus siglas en inglés, que tienen una estructura química casi idéntica a la del VIH. Se puede construir el árbol genealógico de cualquier organismo buscando el grado de similitudes genéticas que tiene con otro; es decir, que las especies que son más parecidas a otras son parientes más cercanos; en los humanos se han detectado dos grandes grupos del virus del sida, el VIH-1 y el VIH-2, y cada uno se relaciona con un SIV distinto. El VIH-2 es muy similar al SIV que infecta a una especie de simio que habita en la parte oeste de África, zona donde se encuentra la mayor cantidad de casos de VIH-2. El origen del VIH-1 ha sido más difícil de establecer; el SIV que más se le parece ha sido identificado en chimpancés, pero se trata de una infección poco común, por lo que se piensa que el vehículo por el cual saltó al ser humano pudo ser un simio diferente. De hecho se han descubierto más SIVs en otras especies de primates, de manera que no se descarta que algún día se localice un pariente más cercano del VIH-1.
También se ha señalado que los tremendos cambios sociales ocurridos en África en años recientes podrían ser la causa de la rápida diseminación del sida en ese continente: la acelerada urbanización, el desplazamiento de grandes grupos humanos por las guerras y el aumento en la promiscuidad sexual posiblemente permitieron que el sida pasara de ser una enfermedad localizada en sitios pequeños, aislados y rurales, a una epidemia urbana. También se especula que grandes campañas de vacunación en las que se utilizaron jeringas no esterilizadas, contribuyeron al avance de esta epidemia.
Uno de los mayores obstáculos en el desarrollo de tratamientos efectivos contra el sida es la gran capacidad de mutación que tiene el VIH; por ello sería muy útil encontrar al ancestro común a las variedades actuales. Asimismo, determinar los factores que han hecho del sida una epidemia mundial puede ayudarnos a prevenir catástrofes futuras.
Tras la pista del VIH
Entender cómo se reproduce el VIH dentro de la célula humana, en un proceso biológico llamado replicación, ha dado importantes pistas a los investigadores para diseñar medicamentos más eficaces contra el VIH y con menos efectos se-cundarios.
Los virus no tienen la capacidad de reproducirse por sí mismos, necesitan de la maquinaria genética de la célula para lograrlo. El VIH infecta principalmente a un tipo de células del sistema inmune llamadas linfocitos T, más específicamente, linfocitos CD4. Estas células son las que orquestan las respuestas de defensa del cuerpo contra las infecciones, son los "comandantes" del sistema inmune. El VIH reduce drásticamente el número de linfocitos T y con ello deja al cuerpo muy vulnerable a una amplia gama de organismos causantes de infecciones.
Por cualquiera de las formas de transmisión conocidas —las relaciones sexuales sin protección, el uso de jeringas contaminadas, las transfusiones de sangre, o a través de la gestación, parto o lactancia— el VIH penetra al organismo y se aproxima a sus huéspedes predilectos, los linfocitos T. Entonces se pone en marcha un proceso cuya finalidad es permitir la entrada de los virus en la célula y la utilización de los mecanismos bioquímicos de ésta para replicarse. El VIH tiene que completar varios pasos para lograrlo y para cada uno es posible diseñar un fármaco que interfiera y detenga el proceso.
Una vez que el VIH entra en contacto con el linfocito T debe adherirse a su superficie para poder introducir su material genético. En la superficie de los linfocitos T existen unas moléculas llamadas receptores: el CD4 y las quimocinas, que son el medio de comunicación con el que cuenta la célula, ya que al unirse con otras moléculas específicas a las que reconoce, les permite su paso a través de su membrana celular. El VIH tiene en su cubierta externa proteínas que imitan a estas moléculas específicas, y de esta forma se adhiere a la superficie de la célula, se produce la fusión de la membrana de ésta y la capa exterior del virus, y el material genético del virus se introduce en la célula.
En este momento, el VIH está listo para transferir su material genético. Este virus pertenece a la familia de los retrovirus, es decir, su material genético es una molécula de ARN o ácido ribonucleico y no ADN o ácido desoxirribonucleico, que es el que tienen las células del cuerpo en su núcleo. El VIH necesita traducir las instrucciones del ARN al lenguaje del ADN, para que la célula pueda entenderlas (es decir, exactamente lo opuesto a lo que hace normalmente la célula: la molécula de ADN saca una copia de sí misma como ARN, que sale del núcleo y sirve como un patrón para producir las proteínas que necesita la célula). Para poder realizar este proceso, el virus utiliza una enzima (que es una proteína capaz de acelerar o frenar ciertas reacciones químicas), llamada transcriptasa reversa.
La cadena de ADN viral recién formada, penetra al núcleo de la célula y se integra, es decir, se inserta en el ADN de la célula por medio de otra enzima del virus, la integrasa. Desde este momento, la célula tratará al material genético del virus como al suyo propio, manteniéndolo y duplicándolo perpetuamente, produciendo cientos o miles de copias del ADN viral. Una vez que el virus se ha infiltrado en el genoma de la célula, no hay forma de eliminarlo.
El virus no necesariamente inicia su trabajo letal de inmediato; una vez integrado en el material genético de la célula, el virus no daña suficientemente al cuerpo que lo aloja como para que enferme, y puede pasar de esta forma meses o años. Pero en cuanto es estimulado por algún mecanismo que aún desconocemos, el ADN viral empieza a multiplicarse, en ocasiones de forma muy lenta, sin aniquilar a la célula huésped, y otras veces tan rápidamente que la mata, entonces la persona empezará a sufrir diversos síntomas. Con la activación se produce una nueva transcripción, es decir, el ADN viral vuelve a sintetizar el ARN viral, sale del núcleo, regresa al citoplasma de la célula en donde toma parte de la membrana celular para completar su estructura externa. En este punto, sólo hace falta un pequeño detalle por atender: utilizando la maquinaria celular, se producen las proteínas que son indispensables para que el virus lleve a cabo su replicación; pero éstas aún no tienen el tamaño correcto, ya que se encuentran en forma de una larga cadena que necesita partirse. Es como si en una fábrica de escaleras, en una primera fase de la producción se construyera una escalera de 10 metros que posteriormente tuviera que cortarse en 5 tramos de 2 metros. Para realizar esta tarea, el VIH utiliza otra enzima, llamada proteasa, que funciona como una tijera: recorta esa única cadena, y forma tramos del tamaño necesario para construir las nuevas proteínas del virus.
Una vez que están completos, los virus salen, dispuestos a invadir nuevas células. Ya infectadas, éstas pueden producir miles de nuevos virus. Cuando esto sucede de manera masiva, el cuerpo no podrá luchar efectivamente contra las infecciones, ya que las células T son el centro de mando del sistema inmune. Así, el VIH nos deja sin un sistema de defensa, a merced del océano de organismos patógenos que nos rodea. Cuando las células infectadas se activan inmunológicamente aumenta la producción viral y se desencadenan los síntomas de la enfermedad; aparecen las llamadas infecciones oportunistas, como la tuberculosis, la neumonía y distintas micosis, así como tumores malignos y enfermedades causadas por otros virus, por ejemplo el herpes.
Los puntos débiles
Desde que los investigadores supieron que los retrovirus dependen de la transcriptasa reversa para poder replicarse, esta enzima fue un blanco obvio para atacarlos. Los primeros medicamentos efectivos en la lucha contra el VIH inhibían la labor de la transcriptasa reversa. Hasta la fecha, existen en el mercado seis medicinas de este tipo, incluido el AZT. Sin embargo, los inhibidores de la transcriptasa reversa no son una solución permanente, porque el VIH eventualmente muta en una forma resistente a ellos. Esta estrategia de defensa es utilizada también por bacterias, excepto que el VIH es mucho más variable y tiene la capacidad de hacer más mutaciones.
Para obstaculizar el siguiente paso de la replicación del virus, que es la integración del ADN viral al de la célula, se ha desarrollado otro fármaco, llamado Zinetivir, cuyo objetivo es inhibir la acción de la enzima integrasa. El Zinetivir está actualmente en la fase preliminar de pruebas clínicas, es decir, de su utilización en pacientes infectados para conocer su eficacia y los efectos secundarios que produce.
En la fase final de la replicación del VIH, como vimos, se necesita de otra enzima del virus, la proteasa. Este paso le ha dado a los investigadores otra posibilidad de atacar el desarrollo de la enfermedad. Desde hace tiempo se sabe cómo inhibir la acción de esta enzima y se ha logrado diseñar medicamentos que se administran oralmente. Desde que se introdujeron al mercado en diciembre de 1995, los inhibidores de proteasa se han convertido en una nueva herramienta para combatir este mal.
Cocteles milagrosos
Debido sobre todo a la capacidad de mutación del VIH, los pacientes se han visto forzados a cambiar periódicamente de una medicina a otra, por lo que se dedujo que se podían utilizar varias medicinas a la vez. Si el VIH es atacado por un solo fármaco, es altamente probable que con una mutación pueda resistirlo. Pero si se toman tres a la vez, las posibilidades de que una sola mutación le permita resistir su acción son mucho menores. El objetivo de la terapia de varios medicamentos es encontrar la combinación más efectiva contra el virus y con el menor nivel de efectos secundarios indeseables.
Desde 1996, año en que empezó a utilizarse la terapia de medicamentos combinados, se ha logrado un fuerte descenso en el número de muertes por sida en los Estados Unidos, Canadá, Europa, Nueva Zelanda y Australia. Ante estos resultados, pareciera que estamos viendo curas milagrosas. Excepto que no son curas. Uno de los problemas de estos tratamientos es que entre el 10 y el 20% de los enfermos de sida no toleran los efectos secundarios como son fuertes náuseas, diarrea y mareos. Además, en cuanto un enfermo abandona la terapia, sufre una recaída, lo que prueba que el VIH sigue presente en sus células, es decir, que no se ha curado. Pero el mayor problema es que estas terapias son extremadamente costosas (aproximadamente 1 000 dólares al mes), lo que las hace inaccesibles a cerca del 95% de los enfermos. En conclusión, se necesita una vacuna que prevenga la infección inicial. Si bien se han logrado algunos avances en este sentido, el desarrollo de una vacuna eficaz no parece cercano.
La búsqueda de vacunas
No obstante los años y el dinero invertidos en investigación, aún no se sabe exactamente qué aspectos de la respuesta inmune son necesarios para conferir protección contra el VIH. Uno de los mayores problemas que plantea el desarrollo de una vacuna es que existen varios tipos de VIH, y cada uno predomina en regiones geográficas específicas. Así, una vacuna que podría ser efectiva en una región del mundo, no lo sería en otra. Sin embargo, recientemente el doctor Kent Weinhold, del Duke University Medical Center, demostró que varios candidatos para vacunas podían provocar respuestas inmunológicas a varios tipos de VIH. En sus pruebas, las células T del sistema inmune, tomadas de un grupo de voluntarios, fueron expuestas a células infectadas con varios tipos de VIH. Esto les dio la posibilidad de "reconocer" a las proteínas características del virus, y los linfocitos pudieron muchas veces destruir las células infectadas. Actualmente se están probando éstas y otras posibles vacunas en grupos pequeños de personas, con el fin de establecer cuáles son seguras y efectivas, para después realizar pruebas a mayor escala.
Un enfoque alternativo se basa en el hecho de que el período de latencia es muy largo (hasta diez años), y en ese tiempo el virus convive con el organismo sin dañar seriamente sus funciones. En la actualidad se realizan varias investigaciones, una de ellas en nuestro país, a cargo del doctor Germinal Cocho —médico y físico, especialista en dinámica inmunológica— del Instituto de Física de la UNAM, que estudian la serie de eventos que suceden en ese período, con el objeto de intentar alargarlo.
Otra interesante rama de investigación, es la que se realiza en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, a cargo de la doctora Carmen Soler, que estudia los factores tanto del virus como de las características genéticas e inmunológicas de los llamados "sobrevivientes a largo plazo", es decir, personas infectadas con el VIH que viven muchos años, sin tomar medicinas y sin que se les desarrolle el sida.
¿Qué hacer?
| Averígualo en un cuestionario para jóvenes desarrollado por UNICEF, en la dirección electrónica: http://www.unicef.org/voy/es/learning/aids_disclaim.html |
| Los primeros reportes documentados de casos de sida datan de 1981 y correspondían a individuos de altos recursos económicos de la comunidad homosexual de San Francisco, por lo que podría considerarse que ésta era originariamente una "enfermedad del primer mundo". Sin embargo, actualmente la epidemia se ha propagado por todos los confines de la Tierra y es en los países del tercer mundo donde se ha convertido en un verdadero azote, dadas las condiciones educativas, económicas y sociales prevalecientes en los países pobres. Una región notoriamente dramática es el África subsahariana, donde una de cada doce personas está infectada, y poco más de la mitad son mujeres. La mayor parte de estas personas, unos 23 millones, morirá en los próximos años. Por otro lado, de ser una enfermedad confinada a núcleos de hombres homosexuales, en estos momentos el sida se transmite principalmente entre la población abierta heterosexual, ya sea por vía sexual, por inyecciones en el uso de drogas, o de madre a hijo. Es notable el hecho de que es entre las mujeres donde más rápidamente ha aumentado la tasa de infección. Entonces, aunque en el tercer mundo existan enfermedades infecciosas como el paludismo, que actualmente matan a un mayor número de personas que el sida, hasta la fecha este último es incurable y se ha propagado muy rápidamente entre grandes núcleos de la población más pobre. Urge, por tanto, encontrar terapias efectivas, de bajo costo y que puedan ser aplicadas con facilidad en regiones apartadas que no cuentan con los servicios médicos adecuados. Germinal Cocho |
Martha Duhne estudió biología y cine, se dedica desde hace varios años a la divulgación de la ciencia. Ha sido productora de varias series de televisión para TV UNAM y Canal Once, y actualmente es jefa de información de ¿Cómo ves?
La quimica en el siglo XXI ¿Ángel o demonio?
PARA MUCHAS PERSONAS LO "QUÍMICO" ES SINÓNIMO DE CONTAMINANTE, DAÑINO O PERJUDICIAL
ANTES DE COMENZAR debo hacer una confesión: yo con la química llevo una relación pasional, una de esas relaciones que oscilan entre el amor y el odio. La quiero porque me ha enseñado a maravillarme con los secretos de la transformación de las sustancias, pero la detesto cuando me habla en clave, cuando me llena la memoria de símbolos y fórmulas. Me la comería a besos cada vez que me sorprende con la síntesis de un nuevo material y me fascina su persistencia por develar la identidad de las cosas, pero me saca de quicio su obsesión por los detalles y me atormentan las catástrofes que se producen cuando alguien abusa de ella o la trata de manera poco cuidadosa.
Sentimientos contradictoriosCreo que a la mayoría de la gente también la inundan sentimientos contradictorios cuando escucha las palabras química o producto químico. Por una parte, ya sea de manera consciente o inconsciente, los productos de la química nos encantan. Por ejemplo, todos saltaríamos de gusto y de emoción si mañana nos anunciaran que ya se sintetizó un fármaco para curar el cáncer o que se desarrolló un medicamento que controla definitivamente el desarrollo del virus que provoca el sida. ¿Quién se atrevería a negar que la síntesis de antibióticos, analgésicos, tranquilizantes, y hasta del famoso Viagra, nos ha cambiado la vida? También es cierto que millones de personas se benefician cada día con el incremento en la producción de alimentos debido al uso de fertilizantes y plaguicidas desarrollados por los químicos. ¿Y qué decir de los plásticos, los colorantes, las pinturas, los cosméticos, los aditivos alimenticios, las cerámicas? A ver, ¿quién sería la o el valiente que estaría dispuesto a deshacerse de toda la ropa que esté fabricada con alguna fibra sintética o que ha sido sujeta a algún proceso químico? "Desde mañana, nada de poliéster, nailon, rayón o acrilán; nada de pantalones de mezclilla ni otras prendas coloridas de lana, seda o algodón". Sin embargo, también es cierto que el adjetivo "químico" o "química" nos asusta; para muchas personas es sinónimo de contaminante, dañino o perjudicial. Es también sinónimo de artificial, y hoy en día lo artificial está bastante desacreditado frente a lo natural. ¿Qué prefieres, una camiseta de poliéster o una de algodón? ¿Qué te tomas, un vaso con jugo de naranja o una CocaCola? De alguna manera lo químico se asocia con lo artificial y lo tóxico, como si las sustancias naturales no fueran sustancias químicas y como si todo lo natural fuera inofensivo.
Entre la realidad y la ignorancia
Los odios y terrores hacia lo que suena a química surgen principalmente de dos fuentes, sólo una de las cuales me parece justificada. Por un lado, hay que reconocer que durante muchos años la industria química mundial ha desarrollado su labor sin preocuparse demasiado por el impacto ecológico de sus actividades. En algunos casos se han privilegiado las ganancias económicas sobre la salud de la población vecina a una planta química; a veces se ha ocultado información sobre la posible toxicidad de un producto o sobre sus efectos secundarios. También ha sucedido que la prisa por poner a la venta un nuevo producto impida que se realicen todas las pruebas necesarias para determinar en qué condiciones es apropiado hacer uso de la sustancia. Sea como sea, cuando se trata de sustancias químicas las consecuencias del abuso, la negligencia y la avaricia son siempre desastrosas
Pero tampoco puede negarse que parte del miedo nace de la ignorancia. De la falta de una "cultura química" de la población en general que le ayude a evaluar las ventajas y las desventajas de usar tal o cual producto químico, que le permita distinguir razonadamente lo dañino de lo inofensivo y reconocer los alcances y las limitaciones del trabajo de los químicos. También es cierto que si todos reconociéramos la importancia de tener conocimientos básicos de química, estaríamos mejor preparados para impedir las acciones de aquellos que quieran abusar de los productos de la química o defend
rnos de ellas
La imagen pública de la química
Preocupados por esta situación, en la que la química se nos presenta como un ángel o como un demonio, y en la que la visión satánica lleva la ventaja, los profesionales de la química en todo el mundo —investigadores, maestros, técnicos, industriales— han desarrollado en los últimos años un gran esfuerzo por mejorar la imagen pública de esta ciencia. Así, se han realizado múltiples congresos, seminarios y pláticas informales para discutir el tema; en las escuelas se han modificado los programas de química para hacerlos más atractivos y hacer evidente la importancia de los productos y fenómenos químicos en la vida cotidiana; también se ha buscado comprometer a las grandes industrias químicas en la protección del ambiente. Como parte importante de estas acciones, a finales de 1998 se inició la "Celebración Internacional de la Química": una gran fiesta mundial con un año de duración (de noviembre de 1998 a noviembre de 1999), en la que se realizaron cientos de eventos y actividades en todo el mundo con el fin de motivar el interés de la gente por esta ciencia, así como establecer y fortalecer los vínculos y la comunicación entre todas las personas interesadas en la química alrededor del mundo.
En esta celebración participaron diversas organizaciones de más de 115 países, las cuales hicieron un esfuerzo extraordinario por hacer patentes las contribuciones de la química a la sociedad. En nuestro país, por ejemplo, la UNAM organizó dos eventos, la "Expo-Química 2000" y el "Tianguis de la Química", en los que los asistentes pudieron mancharse las manos realizando experimentos, participar en seminarios y conferencias, y acercarse a platicar con los científicos y los industriales expertos en esta disciplina. En otros lugares se publicaron libros y revistas especiales, se emitieron estampillas postales conmemorativas, se realizaron concursos populares sobre química y se rindió homenaje a muchos científicos cuyas contribuciones fueron fundamentales para el desarrollo de esta ciencia.
El pasado y el futuro de la química
Una éxito importante de la Celebración Internacional de la Química es que motivó la reflexión colectiva sobre el pasado, el presente y el futuro de la química. En este ya casi fin de milenio, la química es una ciencia muy distinta de las prácticas de los alquimistas de los siglos XV y XVI y seguramente tendrá poco que ver con lo que harán los químicos dentro de trescientos años. Sin embargo, de lo que los químicos hacemos ahora y de la manera en la que la sociedad evalúe y se comprometa con nuestras acciones sin duda dependerá lo que suceda con esta ciencia en el futuro.
Por alguna extraña razón, hay químicos a quienes les molesta hablar del pasado; lo consideran demasiado tormentoso y oscuro. A mí, la verdad, me fascina. Los químicos somos herederos de una tradición milenaria empeñada en develar el secreto de la transformación de las sustancias. Nuestros antepasados, los alquimistas, persiguieron por más de dos mil años el sueño de convertir el plomo en oro, pero no para hacerse ricos, sino para transformarse a si mismos, transformar al mundo y al Universo entero. Su empeño, aunque haya quien lo niegue, no fue infructuoso pues dio lugar al nacimiento de la química como ciencia.
La química moderna se consolidó a lo largo del siglo XIX y se benefició enormemente con el desarrollo de la teoría atómica a principios del siglo XX, de manera que alrededor de 1925 alcanzó su madurez y nos transformó para siempre el mundo. Sólo para dar una idea de cómo han cambiado las cosas en estos últimos doscientos años, baste decir que a principios de 1800 los químicos conocían, si acaso, unas 300 sustancias distintas y hoy se cuentan ya cerca de ¡19 millones! Además, en los últimos cincuenta años este número ha venido duplicándose en promedio cada trece años, de manera que si continúa esta tendencia para el año 2050 llegaremos a 300 millones de compuestos químicos diferentes y a 5 000 millones para el 2100. Basta con suponer que una pequeñísima fracción de estas sustancias tendrá alguna utilidad práctica para imaginar la diversidad de nuevos medicamentos y materiales que tendremos a la mano
Una éxito importante de la Celebración Internacional de la Química es que motivó la reflexión colectiva sobre el pasado, el presente y el futuro de la química. En este ya casi fin de milenio, la química es una ciencia muy distinta de las prácticas de los alquimistas de los siglos XV y XVI y seguramente tendrá poco que ver con lo que harán los químicos dentro de trescientos años. Sin embargo, de lo que los químicos hacemos ahora y de la manera en la que la sociedad evalúe y se comprometa con nuestras acciones sin duda dependerá lo que suceda con esta ciencia en el futuro.
Por alguna extraña razón, hay químicos a quienes les molesta hablar del pasado; lo consideran demasiado tormentoso y oscuro. A mí, la verdad, me fascina. Los químicos somos herederos de una tradición milenaria empeñada en develar el secreto de la transformación de las sustancias. Nuestros antepasados, los alquimistas, persiguieron por más de dos mil años el sueño de convertir el plomo en oro, pero no para hacerse ricos, sino para transformarse a si mismos, transformar al mundo y al Universo entero. Su empeño, aunque haya quien lo niegue, no fue infructuoso pues dio lugar al nacimiento de la química como ciencia.
La química moderna se consolidó a lo largo del siglo XIX y se benefició enormemente con el desarrollo de la teoría atómica a principios del siglo XX, de manera que alrededor de 1925 alcanzó su madurez y nos transformó para siempre el mundo. Sólo para dar una idea de cómo han cambiado las cosas en estos últimos doscientos años, baste decir que a principios de 1800 los químicos conocían, si acaso, unas 300 sustancias distintas y hoy se cuentan ya cerca de ¡19 millones! Además, en los últimos cincuenta años este número ha venido duplicándose en promedio cada trece años, de manera que si continúa esta tendencia para el año 2050 llegaremos a 300 millones de compuestos químicos diferentes y a 5 000 millones para el 2100. Basta con suponer que una pequeñísima fracción de estas sustancias tendrá alguna utilidad práctica para imaginar la diversidad de nuevos medicamentos y materiales que tendremos a la mano
La química es sin duda la mejor herramienta con la que hoy contamos para enfrentar lo que seguramente serán algunos de los grandes problemas del siglo XXI: la escasez de alimentos, la aparición de nuevas enfermedades, el agotamiento de las fuentes de energía convencionales y el deterioro del ambiente. En esta labor, sus alianzas con la biología y la física serán indispensables. El conocimiento de los fenómenos biológicos a nivel molecular permitirá, por ejemplo, realizar la síntesis de fármacos específicos para cada persona, de acuerdo a sus características genéticas particulares, y generar sustancias que controlen el funcionamiento de las células del cuerpo. La identificación de la estructura y propiedades químicas de los componentes del código genético de diversos seres vivos, incluidos los humanos, le abrirá la puerta a la reprogramación genética como vía para corregir defectos genéticos o para desarrollar cultivos más resistentes a las plagas o a la escasez de agua. Por otra parte, la comprensión de las propiedades físicas de las sustancias con base en su estructura atómica dará lugar al desarrollo de nuevos materiales, que sin duda revolucionarán áreas como la microelectrónica, los sistemas de almacenamiento y distribución de energía, y el control ambiental
ACTUALMENTE SE CONOCEN CASI 19 MILLONES DE SUSTANCIAS DISTINTAS, PARA EL AÑO 2050 PODRÍAN SER 300 MILLONES
En el próximo milenio la química también tendrá que desarrollar las armas para conocer mejor a los monstruos de su presente y su pasado y enfrentarlos. Entre ellos se distinguen: la destrucción de la capa de ozono por la acción de agentes químicos generados por los seres humanos y el calentamiento global de la Tierra, al parecer inducido por el incremento de la concentración de dióxido de carbono
Una población químicamente informada
Pero la batalla central se establecerá sin duda entre el ángel y el demonio. Los enormes beneficios y avances en nuestra calidad de vida debidos a los productos de la química siempre tendrán un costo: eso parece inevitable. El reto consiste en desarrollar procesos que maximicen los beneficios y reduzcan al mínimo el impacto sobre la salud y el ambiente. También se trata de contar con una población químicamente informada y educada, que pueda juzgar y tomar decisiones sobre los materiales y sustancias que quiere utilizar, el manejo de los desechos que genera y las consecuencias de usar tal o cual producto. Una población cuya voz tenga el peso y la influencia de la razón para evitar los abusos y la negligencia de los que no entiendan o se nieguen a entender. En fin, se trata de perseguir un milenio en el que la frase "…eso tiene química" no invoque a los demonios.
Pero la batalla central se establecerá sin duda entre el ángel y el demonio. Los enormes beneficios y avances en nuestra calidad de vida debidos a los productos de la química siempre tendrán un costo: eso parece inevitable. El reto consiste en desarrollar procesos que maximicen los beneficios y reduzcan al mínimo el impacto sobre la salud y el ambiente. También se trata de contar con una población químicamente informada y educada, que pueda juzgar y tomar decisiones sobre los materiales y sustancias que quiere utilizar, el manejo de los desechos que genera y las consecuencias de usar tal o cual producto. Una población cuya voz tenga el peso y la influencia de la razón para evitar los abusos y la negligencia de los que no entiendan o se nieguen a entender. En fin, se trata de perseguir un milenio en el que la frase "…eso tiene química" no invoque a los demonios.
sábado, 15 de enero de 2011
La quimica del pelo
Lo que hay detrás de la aparienciaLa fabricación y venta de cosméticos es uno de los negocios más redituables a nivel mundial. Cada año se gastan alrededor de setenta mil millones de dólares en productos de belleza. De esta cifra casi la mitad está destinada a cambiar la apariencia del pelo.
Desde la antigüedad los seres humanos hemos experimentado con el cabello: los asirios y los romanos, por ejemplo, lo rizaban con fierros calientes. Los egipcios usaban pesadas pelucas negras, y se han encontrado vestigios de henna en el cabello de algunas momias. Ese pigmento vegetal que se extrae de la planta de henna se sigue utilizando no sólo para teñir el pelo, sino también para estampar tatuajes temporales en la piel.
Más allá de la raíz
El pelo es una característica distintiva de los mamíferos —aun los delfines poseen unos cuantos de ellos debajo del hocico— y en muchos funciona como aislante; permite conservar el calor del cuerpo y lo protege de las radiaciones ultravioletas del Sol. En la mayoría de los mamíferos el pelo presenta mudas periódicas que se adaptan a los cambios climáticos; cada pelo crece por la acumulación de células muertas y proteínas, tarde o temprano se cae y es reemplazado por uno nuevo. Aunque en el ser humano las funciones vitales del pelo son casi nulas y predominan las de carácter psicológico y social, se conserva este ciclo. Al igual que las uñas, el pelo no tiene vida; está constituido por largas cadenas de proteínas, la más importante de las cuales es la queratina. Como todas las proteínas, la queratina está formada por la combinación de aminoácidos. En la queratina en particular predomina el aminoácido llamado cisteína, que posee un átomo de azufre. Las cadenas de queratina se acomodan de forma paralela, como los delgados hilos que forman un cable, y se mantienen unidas por medio de tres tipos de enlaces químicos:
Más allá de la raíz
El pelo es una característica distintiva de los mamíferos —aun los delfines poseen unos cuantos de ellos debajo del hocico— y en muchos funciona como aislante; permite conservar el calor del cuerpo y lo protege de las radiaciones ultravioletas del Sol. En la mayoría de los mamíferos el pelo presenta mudas periódicas que se adaptan a los cambios climáticos; cada pelo crece por la acumulación de células muertas y proteínas, tarde o temprano se cae y es reemplazado por uno nuevo. Aunque en el ser humano las funciones vitales del pelo son casi nulas y predominan las de carácter psicológico y social, se conserva este ciclo. Al igual que las uñas, el pelo no tiene vida; está constituido por largas cadenas de proteínas, la más importante de las cuales es la queratina. Como todas las proteínas, la queratina está formada por la combinación de aminoácidos. En la queratina en particular predomina el aminoácido llamado cisteína, que posee un átomo de azufre. Las cadenas de queratina se acomodan de forma paralela, como los delgados hilos que forman un cable, y se mantienen unidas por medio de tres tipos de enlaces químicos:
• Puentes de hidrógeno, que se dan entre un átomo de hidrógeno y otro átomo muy electronegativo (que atrae fuertemente a los electrones), como el oxígeno.
• Puentes salinos entre un ácido y una base, que se dan por la atracción de dos sustancias con cargas eléctricas opuestas.
• Puentes disulfuro: enlaces covalentes entre los átomos de azufre de las cadenas vecinas.
El pelo emerge de unos sacos microscópicos o folículos que se encuentran en la dermis o capa interna de la piel. Cada hebra de pelo está formada por dos secciones concéntricas: la cutícula es la capa externa, sirve como protección y está formada de células muertas que se sobreponen como las tejas en un techo; el córtex constituye la capa interna, ahí se encuentran los pigmentos que dan color al pelo y la mayor parte de la queratina que le da forma.
Los enlaces de hidrógeno y los puentes salinos son enlaces débiles y las moléculas de agua pueden romperlos de forma temporal; es por eso que para acomodar una cabellera rebelde o probar un nuevo peinado, tenemos que humedecer el pelo. Con la humedad los puentes de hidrógeno y salinos se separan, posteriormente, al eliminarse el agua por evaporación, dichos enlaces vuelven a formarse, pero entre secciones diferentes de las fibras que forman el pelo, manteniéndolo tal y como deseamos. En cambio, los enlaces entre los átomos de azufre de la queratina son más fuertes y no se rompen por la sola presencia del agua. De hecho, la ubicación de estos enlaces es lo que determina la forma natural de nuestro cabello. Si los enlaces se dan de forma paralela y las cadenas proteínicas se mantienen alineadas, tendremos el cabello lacio; si la unión entre azufres se da de forma diagonal, las fibras de queratina forman una especie de espiral y el cabello será rizado. La forma en que se enlazan los átomos de azufre en la queratina es determinada por la información contenida en nuestros genes.
El sebo que secretan las glándulas sebáceas del cuero cabelludo es una sustancia grasosa que además de dar brillo a cada cabello, cubre su superficie o cutícula, evitando la pérdida de humedad interna. Sin embargo, el exceso de sebo atrae el polvo, lo que provoca que el pelo se vea sucio y opaco. El detergente de un buen champú, que actúa como agente limpiador, debe ser capaz de retirar el exceso de grasa dejando justo la necesaria para que el cabello no se deshidrate. Muchos anuncios de champús también destacan la importancia del pH (medida del grado de acidez o alcalinidad de una solución), pero ¿puede realmente el pH en el champú hacer que nuestro cabello esté más limpio, brillante y saludable? Si usamos en el cabello un champú ácido, con un pH menor que siete, tanto los enlaces de hidrógeno como los puentes salinos se rompen temporalmente, pero los enlaces disulfuro permanecen manteniendo la cutícula del pelo ordenada. Esto permite que la luz se refleje de manera uniforme y el pelo luzca brillante. Cuando el champú es ligeramente alcalino (pH de 8.5) los enlaces de azufre pueden romperse y la superficie externa del cabello se vuelve áspera. Esto impide que la luz se refleje uniformemente en ella; entonces el cabello se ve opaco. El uso frecuente de un champú alcalino causa daños por el continuo rompimiento de los puentes disulfuro y es la causa de las puntas separadas u orzuela.
Con un pH de 12 (sumamente alcalino) todo tipo de enlace se rompe y el cabello ¡se disuelve! Ésta es la base del funcionamiento de algunas cremas depiladoras que se encuentran en el mercado. El cabello tiene su resistencia máxima y luce más brillante a un pH de entre 4 y 6; he ahí el truco de las abuelas, que recomendaban el uso de limón o jitomate para acomodar el cabello y que éste se viera brillante, ya que ambos son un poco ácidos. El detergente contenido en la mayor parte de los champús deja el pelo ligeramente alcalino, por lo que se recomienda el uso de enjuagues y acondicionadores, productos que contienen ácidos débiles que permiten restablecer el pH del pelo a su intervalo normal, además de aceites que evitan la deshidratación y proporcionan mayor brillo.
Con un pH de 12 (sumamente alcalino) todo tipo de enlace se rompe y el cabello ¡se disuelve! Ésta es la base del funcionamiento de algunas cremas depiladoras que se encuentran en el mercado. El cabello tiene su resistencia máxima y luce más brillante a un pH de entre 4 y 6; he ahí el truco de las abuelas, que recomendaban el uso de limón o jitomate para acomodar el cabello y que éste se viera brillante, ya que ambos son un poco ácidos. El detergente contenido en la mayor parte de los champús deja el pelo ligeramente alcalino, por lo que se recomienda el uso de enjuagues y acondicionadores, productos que contienen ácidos débiles que permiten restablecer el pH del pelo a su intervalo normal, además de aceites que evitan la deshidratación y proporcionan mayor brillo.
Los enlaces de azufre entre las cadenas de queratina actúan como los peldaños de una escalera, manteniendo fija la estructura del cabello. El funcionamiento de los permanentes para rizar o alaciar el pelo se basa en la ruptura, la reorganización y la formación de nuevos enlaces disulfuro. La mayoría de los permanentes consiste en una loción rizadora o alaciadora y un agente neutralizador. La loción rizadora contiene hidróxido de amonio, que rompe la cutícula permitiendo que la solución penetre fácilmente, y tioglicolato de amonio, que rompe los enlaces disulfuro separando las cadenas de queratina. El desagradable y picante olor característico de los permanentes resulta de la combinación entre el olor del amoniaco y el olor a huevo podrido de los compuestos de azufre. Una vez separadas las cadenas proteicas, el pelo está listo para ser modificado: si lo que se quiere es rizarlo, se enrolla en los tubos de plástico para permanente, o se cepilla intensamente para alaciarlo. Una vez que la estructura del cabello se ha reorganizado es tiempo de revertir la reacción y formar otra vez los enlaces de azufre pero ahora en su nueva posición. Primero se retira el tioglicolato de amonio con agua y se aplica la solución neutralizadora, que no es otra cosa que peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), el cual vuelve a formar los enlaces disulfuro entre las cadenas de queratina. Finalmente el cabello se enjuaga y al secarse se restablecen los enlaces de hidrógeno y los puentes salinos. El pelo vuelve a ser fuerte, pero ahora tiene una apariencia muy diferente gracias a la nueva posición de sus enlaces disulfuro.
victimas de la moda Miguel Rubio Godoy
Las tendencias en el vestir y los ideales de belleza o atractivo que las sustentan pueden entrar en conflicto con nuestra salud. Aquí, una lista de lo que es mejor evitar y por qué.
Si hemos de creer en las teorías de Darwin en su versión contemporánea, nuestra apariencia es fundamental para lograr reproducirnos y así pasar los genes que portamos a la siguiente generación. De manera análoga al intrincado plumaje del pavorreal y la abundante melena del león, nuestros ropajes servirían de anuncio de nuestra salud y posición social. En buena parte del mundo animal, los machos son notoriamente más llamativos y discutiblemente más bellos que las hembras. Será mi condición de portador de un cromosoma Y, pero creo que en el caso del Homo sapiens la cosa es al contrario: las hembras de la especie humana no únicamente están dotadas de singular hermosura, sino que invierten mucho tiempo y recursos en incrementarla.
El propósito de este artículo es analizar cómo algunos de los cánones de la moda pueden ser nocivos para la salud. Enbeneficio de los escépticos, desde ahora advierto que mis argumentos provienen de la aséptica medicina, no de la ascética biología… Y reparto parejo a ambos géneros. Veamos una lista alfabética de algunas prendas que podrían ser peligrosas:
El propósito de este artículo es analizar cómo algunos de los cánones de la moda pueden ser nocivos para la salud. Enbeneficio de los escépticos, desde ahora advierto que mis argumentos provienen de la aséptica medicina, no de la ascética biología… Y reparto parejo a ambos géneros. Veamos una lista alfabética de algunas prendas que podrían ser peligrosas:
Brasieres
Los brasieres son un artefacto con el que las damas pretenden oponerse no a una sino a dos leyes de la física: al desafiar la gravedad intentan que el paso del tiempo se detenga o, cuando menos, se retrase. Pero imposibilidades teóricas aparte, un sostén de la talla incorrecta puede acarrear una letanía de malestares: dolor y quistes en los senos, dificultad para respirar, irritación de la piel y dolor de espalda. Entonces, ¿de dónde viene la idea de usar esta prenda? El brasier, sostén, corpiño o sujetador es un heredero directo del corsé. Esta infame prenda del siglo antepasado era definitivamente la responsable de los frecuentes desmayos de las damas que la portaban, pues se usaba tan apretado que impedía respirar adecuadamente —tal vez también sea parcialmente responsable de la caza de ballenas, pues en los días previos al plástico se usaban las barbas de los cetáceos como varillas para este implemento destinado simultáneamente a resaltar los senos y reducir la cintura—. En estos tiempos de miniaturización, digamos que los sostenes son la versión reducida de un corsé; y no sólo disminuyeron en talla sino también en peligrosidad, pues oprimen una porción menor del cuerpo femenino. Aun así, es cierto que cuando un sujetador o sostén no se limita ni a sujetar ni a sostener, sino más bien aprieta, puede dañar la salud. Todo en la vida es relativo, y la corsetería no es la excepción: la probabilidad de daño depende de la magnitud de la presión ejercida y las características de la prenda utilizada. La cuestión de la presión es evidente: un brasier debería sostener, no sojuzgar. En cuanto a su tipo, mientras menos complicado y más respetuoso de las sinuosidades naturales, mejor. Así, es más saludable una prenda con ajuste perfecto y pocos artilugios metálicos o plásticos destinados a exaltar los senos, pues estos aditamentos en general oprimen tejidos. A veces, el dolor de senos y espalda experimentado por algunas mujeres es simplemente consecuencia de la presión ejercida por el uso constante de un brasier demasiado constrictor. Aparte de malestar, la presión innecesaria y prolongada sobre los pechos puede provocar la aparición de quistes pues restringe el flujo de linfa. Hay numerosos conductos y nódulos linfáticos en las axilas, y abajo y entre los senos. Normalmente la linfa sirve para lavar los desechos y otros sustancias tóxicas. Los brasieres muy apretados llegan a inhibir este flujo lo que puede resultar en la acumulación de compuestos dañinos en el tejido mamario y, a su vez, conducir a la formación de quistes.
Calzones femeninos
Los calzones femeninos demasiado apretados también pueden causar problemas de salud. Aunque los indicios no son concluyentes, se estima que las prendas muy justas, particularmente las fabricadas con materiales sintéticos, no permiten una buena ventilación y fomentan un ambiente demasiado húmedo en la vagina y las ingles. En este invernadero privado crecen felizmente varios hongos como la Candida e infinidad de bacterias que no sólo pueden ocasionar comezón y otras molestias, sino que además pueden modificar la acidez vaginal, tornando a este órgano más susceptible a infecciones. En cuanto a las tangas o calzones de “hilo dental”, al estar cercanos al ano podrían facilitar el paso de bacterias fecales a la uretra y de ahí a la vejiga, con lo que aumenta el riesgo de desarrollar molestas infecciones como la cistitis. La recomendación médica es utilizar calzones de algodón de la talla adecuada
Los calzones femeninos demasiado apretados también pueden causar problemas de salud. Aunque los indicios no son concluyentes, se estima que las prendas muy justas, particularmente las fabricadas con materiales sintéticos, no permiten una buena ventilación y fomentan un ambiente demasiado húmedo en la vagina y las ingles. En este invernadero privado crecen felizmente varios hongos como la Candida e infinidad de bacterias que no sólo pueden ocasionar comezón y otras molestias, sino que además pueden modificar la acidez vaginal, tornando a este órgano más susceptible a infecciones. En cuanto a las tangas o calzones de “hilo dental”, al estar cercanos al ano podrían facilitar el paso de bacterias fecales a la uretra y de ahí a la vejiga, con lo que aumenta el riesgo de desarrollar molestas infecciones como la cistitis. La recomendación médica es utilizar calzones de algodón de la talla adecuada
Corbatas
Una corbata demasiado apretada no sólo hace del sufrido portador un aprendiz de ahorcado, sino que en casos muy extremos podría provocar ceguera. Un estudio clínico reciente demostró que pocos minutos después de llevar una corbata desagradablemente ceñida, la presión intraocular de la víctima aumentaba de manera anormal. Se piensa que esto se debe a que la corbata oprime y constriñe la vena yugular, disminuyendo el volumen de sangre que regresa de la cabeza al corazón. Probablemente es el desequilibrio entre la cantidad de líquido que entra y el que sale lo que resulta en un incremento de la presión dentro del ojo —y el resto de la cabeza: ¿explicación de algunas jaquecas?—. Un exceso constante de presión intraocular puede dañar la retina y conducir al glaucoma, la causa más frecuente de pérdida irreversible de la vista a nivel mundial.
Pantalones
Suena raro, pero en nuestros días los pantalones son la prenda de vestir que con mayor frecuencia puede dañar nuestra salud: los ingleses tienen una extraña fascinación por las estadísticas, y un censo oficial reporta que en Gran Bretaña cada año unas 3 700 personas son atendidas en los nosocomios después de un encuentro cercano con un pantalón. Durante 1999, 530 hombres acudieron a los servicios de emergencia de algún hospital después de haber descubierto demasiado tarde que es preferible utilizar pantalones con botones que con cremallera. Indudablemente es bastante más inocuo un pellizco que descubrir que, en las prisas, nuestras partes pudendas pueden quedar dolorosamente atrapadas entre las fauces de un zíper…
Otras víctimas de la moda incluyeron a aquellos contusionados después de haber tropezado con las excesivamente anchas prendas en boga y, sobre todo, a los usuarios de los pantalones de “paracaidista”. La gran cantidad de tiras que cuelgan de este tipo de vestimenta hacen de su uso un asunto que a veces es casi tan peligroso como saltar de un avión: se han reportado infinidad de accidentes después de que las mentadas tiras quedaron atoradas en escaleras eléctricas, puertas de coches, trenes o elevadores.
Una corbata demasiado apretada no sólo hace del sufrido portador un aprendiz de ahorcado, sino que en casos muy extremos podría provocar ceguera. Un estudio clínico reciente demostró que pocos minutos después de llevar una corbata desagradablemente ceñida, la presión intraocular de la víctima aumentaba de manera anormal. Se piensa que esto se debe a que la corbata oprime y constriñe la vena yugular, disminuyendo el volumen de sangre que regresa de la cabeza al corazón. Probablemente es el desequilibrio entre la cantidad de líquido que entra y el que sale lo que resulta en un incremento de la presión dentro del ojo —y el resto de la cabeza: ¿explicación de algunas jaquecas?—. Un exceso constante de presión intraocular puede dañar la retina y conducir al glaucoma, la causa más frecuente de pérdida irreversible de la vista a nivel mundial.
Pantalones
Suena raro, pero en nuestros días los pantalones son la prenda de vestir que con mayor frecuencia puede dañar nuestra salud: los ingleses tienen una extraña fascinación por las estadísticas, y un censo oficial reporta que en Gran Bretaña cada año unas 3 700 personas son atendidas en los nosocomios después de un encuentro cercano con un pantalón. Durante 1999, 530 hombres acudieron a los servicios de emergencia de algún hospital después de haber descubierto demasiado tarde que es preferible utilizar pantalones con botones que con cremallera. Indudablemente es bastante más inocuo un pellizco que descubrir que, en las prisas, nuestras partes pudendas pueden quedar dolorosamente atrapadas entre las fauces de un zíper…
Otras víctimas de la moda incluyeron a aquellos contusionados después de haber tropezado con las excesivamente anchas prendas en boga y, sobre todo, a los usuarios de los pantalones de “paracaidista”. La gran cantidad de tiras que cuelgan de este tipo de vestimenta hacen de su uso un asunto que a veces es casi tan peligroso como saltar de un avión: se han reportado infinidad de accidentes después de que las mentadas tiras quedaron atoradas en escaleras eléctricas, puertas de coches, trenes o elevadores.
Tatuajes y piercing | ||||
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Los pantalones casi literalmente pegados a la cadera y favorecidos por las jóvenes que emulan a Britney Spears y otras estrellas (fugaces) también han despertado preocupación en el mundo médico. Se ha reportado que este tipo de prendas pueden ocasionar un problema semejante al síndrome del túnel carpal. Este síndrome ocurre cuando se oprime un nervio que va del antebrazo a la mano a través de un “túnel” en la muñeca. La base y las paredes de este túnel están formadas por hueso y un ligamento funge como tapa. El nervio comparte el túnel con los nueve ligamentos y tendones encargados de mover los dedos de la mano. Los tendones están recubiertos por una membrana lubricante llamada sinovio, que se puede inflamar y aumentar de tamaño en ciertas circunstancias. Todo esto es para explicar que cuando algunos movimientos repetitivos y forzados de la mano y la muñeca (por ejemplo, el uso excesivo del mouse de la computadora) ocasionan que se hinche el sinovio, de paso se comprime el nervio dentro del túnel. El apretujamiento nervioso resulta en una sensación de tener la mano “dormida”, hormigueo, debilidad y dolor. Pues bien, se ha reportado que cuando los ajustados pantalones en boga oprimen un nervio sensorial localizado en los huesos que forman la cadera, sus portadoras exhiben síntomas muy semejantes a los que acabo de describir: piernas adormiladas, hormigueo y una anormal sensación de calor. Por ello algunos galenos han formulado recomendaciones que no prometen ganarse la admiración de los gurús de la moda y sus seguidores: han tenido la osadía de proponer que los pantalones entallados a la cadera no son saludables para las mujeres rollizas y que, de hecho, sería recomendable regresar a la anticuada noción de los pantalones que llegan a la cintura y los vestidos holgados.
Trusas
Aquellos varones que pretendan ser padres debieran desechar sus trusas, jeans entallados y todo tipo de shorts deportivos que brinden soporte a sus partes nobles, y optar por los calzoncillos de “manga larga” o boxers, o mejor incluso, “irse por la libre”. Esto porque las vestimentas que aprietan demasiado los genitales masculinos pueden causar infertilidad.
Los testículos cuelgan en el escroto fuera del cuerpo del hombre porque necesitan estar un par de grados centígrados más fríos que éste para funcionar correctamente. Si se mantienen demasiado próximos al cuerpo, el exceso de temperatura hace que los testículos no produzcan normalmente ni espermatozoides ni la hormona masculina testosterona; dos condiciones que son causa común de infertilidad. Aparte de que esta íntima constricción es desagradable, hay cierta evidencia de que puede aumentar el riesgo de cáncer testicular. Dos datos curiosos al respecto: los campesinos rusos del siglo XVI empleaban unos muy ceñidos calzoncillos confeccionados con piel de oso como método anticonceptivo; y en África, la introducción europea de las sillas acercó a los pobladores locales a las usanzas occidentales pero alejó sus genitales del caliente suelo y se piensa que contribuyó a elevar la tasa de natalidad del continente.
Las trusas masculinas son un invento reciente. Antaño, los varones se abrochaban los extremos de las camisas en la entrepierna, y fue hasta 1932 que se inventaron las trusas para los jugadores de béisbol, mientras que los boxers aparecieron como parte del uniforme de los soldados de la Segunda Guerra Mundial.
Zapatos
Es curioso percatarse de que, a pesar de que la mayoría de las mujeres occidentales consideraría una barbaridad la antigua usanza china de amarrarse los pies para limitar su crecimiento, no chistan demasiado en montarse en un aparato de tortura semejante: los zapatos de tacón alto. Éstos lastiman o dañan los pies y deforman la columna vertebral. Al elevar la parte trasera del pie se cambia el centro de gravedad del cuerpo y esto se compensa al sacar las nalgas y proyectar el busto hacia el frente, lo que a la larga produce varios problemas: la aparición de callos y las deformaciones de los pies conocidas como “juanetes”, dolor de espalda y distorsión de la columna vertebral, así como acortamiento y excesiva tensión de la pantorrilla, lo que potencialmente afecta al arco del pie y a las rodillas. Obvia decir que entre más agudo el tacón, más agudo el problema.
Es justo decir que también los zapatos completamente planos pueden lastimar, pues no soportan el arco del pie: un grupo de tejidos conocidos como la fascia de la planta deben cargar todo el peso del cuerpo y al hacerlo se pueden dañar (en los debiluchos seres “civilizados” que nunca hemos aprendido a andar descalzos…). Los zapatos sin correa posterior, también conocidos como chanclas o sandalias según el grado de presunción, tampoco cuentan con el visto bueno de los podiatras y quiroprácticos, pues obligan al pie a —literalmente— agarrarse al caminar: los dedos de los pies intentan clavar las escasas o no tanto garras para evitar que el zapato salga volando.
Según los entendidos, es conveniente variar el tipo de zapato y la altura de los tacones de vez en cuando; y limitar la altura de los tacones a unos modestos cuatro centímetros. Y siempre y cuando se ventilen ocasionalmente para no convertirlos en fuentes ambulantes de hongos y efluvios malignos, los mejores zapatos son los deportivos, pues soportan bien al pie, absorben los golpes, tienen agujetas que no permiten que bailen (los zapatos, no los usuarios) y tienen un tacón bajo.
Persecución de la belleza
Repasando este catálogo de artilugios estoicamente sufridos en aras de la apariencia, salta a la vista que la mayoría comparte la característica de ejercer demasiada presión sobre alguna región anatómica. Podría pensarse que la incomodidad sería suficiente para evitar su uso… Pero basta recordar los cráneos voluntariamente deformados de los pueblos mesoamericanos, los diminutos pies de las mujeres chinas y los cuellos jirafescos a punta de insertarles anillos de algunas damas asiáticas y africanas para darse cuenta de que la persecución de la belleza es un estímulo cultural muy poderoso. Así pues, quisiera concluir “embelleciendo” (o sea apretando y deformando…) un par de refranes: está bien que uno se dé su manita de gato (para vencer en las lides de amor y con ello lograr pasar nuestros genes, etc.), pero recordando que “no por vestirnos de seda hay que quedar como monos”.
Trusas
Aquellos varones que pretendan ser padres debieran desechar sus trusas, jeans entallados y todo tipo de shorts deportivos que brinden soporte a sus partes nobles, y optar por los calzoncillos de “manga larga” o boxers, o mejor incluso, “irse por la libre”. Esto porque las vestimentas que aprietan demasiado los genitales masculinos pueden causar infertilidad.
Los testículos cuelgan en el escroto fuera del cuerpo del hombre porque necesitan estar un par de grados centígrados más fríos que éste para funcionar correctamente. Si se mantienen demasiado próximos al cuerpo, el exceso de temperatura hace que los testículos no produzcan normalmente ni espermatozoides ni la hormona masculina testosterona; dos condiciones que son causa común de infertilidad. Aparte de que esta íntima constricción es desagradable, hay cierta evidencia de que puede aumentar el riesgo de cáncer testicular. Dos datos curiosos al respecto: los campesinos rusos del siglo XVI empleaban unos muy ceñidos calzoncillos confeccionados con piel de oso como método anticonceptivo; y en África, la introducción europea de las sillas acercó a los pobladores locales a las usanzas occidentales pero alejó sus genitales del caliente suelo y se piensa que contribuyó a elevar la tasa de natalidad del continente.
Las trusas masculinas son un invento reciente. Antaño, los varones se abrochaban los extremos de las camisas en la entrepierna, y fue hasta 1932 que se inventaron las trusas para los jugadores de béisbol, mientras que los boxers aparecieron como parte del uniforme de los soldados de la Segunda Guerra Mundial.
Zapatos
Es curioso percatarse de que, a pesar de que la mayoría de las mujeres occidentales consideraría una barbaridad la antigua usanza china de amarrarse los pies para limitar su crecimiento, no chistan demasiado en montarse en un aparato de tortura semejante: los zapatos de tacón alto. Éstos lastiman o dañan los pies y deforman la columna vertebral. Al elevar la parte trasera del pie se cambia el centro de gravedad del cuerpo y esto se compensa al sacar las nalgas y proyectar el busto hacia el frente, lo que a la larga produce varios problemas: la aparición de callos y las deformaciones de los pies conocidas como “juanetes”, dolor de espalda y distorsión de la columna vertebral, así como acortamiento y excesiva tensión de la pantorrilla, lo que potencialmente afecta al arco del pie y a las rodillas. Obvia decir que entre más agudo el tacón, más agudo el problema.
Es justo decir que también los zapatos completamente planos pueden lastimar, pues no soportan el arco del pie: un grupo de tejidos conocidos como la fascia de la planta deben cargar todo el peso del cuerpo y al hacerlo se pueden dañar (en los debiluchos seres “civilizados” que nunca hemos aprendido a andar descalzos…). Los zapatos sin correa posterior, también conocidos como chanclas o sandalias según el grado de presunción, tampoco cuentan con el visto bueno de los podiatras y quiroprácticos, pues obligan al pie a —literalmente— agarrarse al caminar: los dedos de los pies intentan clavar las escasas o no tanto garras para evitar que el zapato salga volando.
Según los entendidos, es conveniente variar el tipo de zapato y la altura de los tacones de vez en cuando; y limitar la altura de los tacones a unos modestos cuatro centímetros. Y siempre y cuando se ventilen ocasionalmente para no convertirlos en fuentes ambulantes de hongos y efluvios malignos, los mejores zapatos son los deportivos, pues soportan bien al pie, absorben los golpes, tienen agujetas que no permiten que bailen (los zapatos, no los usuarios) y tienen un tacón bajo.
Persecución de la belleza
Repasando este catálogo de artilugios estoicamente sufridos en aras de la apariencia, salta a la vista que la mayoría comparte la característica de ejercer demasiada presión sobre alguna región anatómica. Podría pensarse que la incomodidad sería suficiente para evitar su uso… Pero basta recordar los cráneos voluntariamente deformados de los pueblos mesoamericanos, los diminutos pies de las mujeres chinas y los cuellos jirafescos a punta de insertarles anillos de algunas damas asiáticas y africanas para darse cuenta de que la persecución de la belleza es un estímulo cultural muy poderoso. Así pues, quisiera concluir “embelleciendo” (o sea apretando y deformando…) un par de refranes: está bien que uno se dé su manita de gato (para vencer en las lides de amor y con ello lograr pasar nuestros genes, etc.), pero recordando que “no por vestirnos de seda hay que quedar como monos”.
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Miguel Rubio Godoy obtuvo su licenciatura en investigación biomédica básica en la UNAM y el doctorado en la Universidad de Bristol, Inglaterra. Es investigador del Instituto de Ecología, A.C. y colaborador habitual de esta revista.
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